Los criollos más cercanos a Santander gozaron 5 años de puestos , prebendas y canonjías; un número más reducido decidió sobre el presupuesto y favorecieron a sus pares criollos con el goce de los beneficios que da el manejo del Estado, comenzó así a formarse una oligarquía que dispuso de la Hacienda pública. La oligarquía protege sus beneficios y crea una muralla que rodea al gobernante, se convierte en una casta con élites o grupos de apoyo, entronques familiares y deciden sobre el poder político. Esta es la explicación para ver con retrospectiva como hicieron a un lado los derechos de los sectores poblacionales que si hicieron parte del ejército libertador.
Simón Bolívar, fue un hombre desprovisto de ambición económica y forjador de la Repúblicas que, continuo la guerra hacia el Sur (Ecuador y Perú), para despejar de tropas españolas invasoras el territorio, y así poder construir el Estado sin acosos del invasor. Para hacer una afirmación relevante, José Ignacio de Márquez, podría considerarse al lado de Manuel Murillo Toro, como los presidentes del siglo XIX, después de Simón Bolívar, más pulcros, honestos, sin tacha moral. Manuel Murillo Toro fue presidente la primera vez en 1864 y 1866, la segunda vez entre 1872 y 1874, dentro de bloque de presidentes pertenecientes al Olimpo Radical, a partir de la Constitución de 1863. Ambos, de origen humilde, de padres esforzados y abnegados; fueron presidentes 2 veces cada uno y dejaron resultados administrativos destacables. Ambos tuvieron adversarios que deseaban estar cerca a otro mandatario que les brindara réditos, por eso les hicieron oposición cerrera y execrable, esas personas pertenecían a la casta oligarca que los acercó al aparato del Estado.
José Ignacio De Márquez, abogado del Colegio de San Bartolomé, orador destacado, lo calificaban como el Cicerón de La Gran Colombia, fue admirador de Bolívar; miembro del Congreso Constituyente de Cúcuta (1821), también fue Constituyente en Ocaña (1828), y Constituyente en 1831 para la Constitución expedida en 1832; de manera interina en octubre de 1831 fue presidente de la República en reemplazo de Domingo Caicedo; se desempeñó como Intendente de Boyacá, y Ministro de Hacienda del presidente Domingo Caicedo, en un periodo de pocos meses mientras se resolvía la confusa situación por la muerte de Bolívar. La primera vez que se desempeñó como Presidente titular fue entre marzo y octubre de 1832 mientras se posesionaba el General Santander escogido por una fementida Asamblea Constituyente, lo seleccionaron como Vicepresidente y se retiró luego de ese gobierno. La segunda vez fue presidente entre 1837 y 1841, elección que ganó frente a José María Obando que era el preferido de Santander. A José Ignacio de Márquez, le correspondió un periodo presidencial muy complejo, mirándolo de contexto, la guerra de independencia triunfo en 1819, o sea 18 años atrás; la Gran Colombia (como Estado inmenso) se disolvió entre 1830 y 1831, o sea 6 años atrás, el segundo gobierno de Santander concluyó el mismo año que el ganó las elecciones(1837) y la oligarquía ya estaba afianzada, los santanderistas ante la muerte de Santander en junio de 1840 no quería ceder las posiciones logradas, esto explica la oposición cerrera que le tocó enfrentar.
Durante el primer gobierno del General Santander (1822/1827) se formó una camarilla de criollos aduladores y de tendencia torticera que a la postre conformó el primer grupo oligárquico en el poder del Estado naciente. Se beneficiaron de la contratación y el manejo de parcelas estatales. Fueron unos validos o protegidos del presidente Santander y lo indujeron a las indelicadezas que el Libertador le reclamó al regresar de Perú. El retorno de Bolívar les incomodó porque fueron alejados de las decisiones centrales y básicas del gobierno. Varios de ellos comenzaron a fraguar la oposición al Libertador y después de la Convención de Ocaña 1828 (donde se pretendió reformar la Constitución de 1821), se inclinaron ya como conspiradores para asesinar a Bolívar y así volver a retomar las riendas del Estado, entre los conspiradores identificados estaban Pedro Carujo, comandante de los atacantes, Florentino González, Ezequiel Rojas, Vicente Azuero, Francisco de Paula Santander, Luis Vargas Tejada, Mariano Ospina Rodríguez, el capitán Emigdio Briceño Guzmán… Otros adversarios como J.M. Obando y José Hilario López en 1829 se fueron al Sur para desprestigiar al Libertador e instigar y enrarecer el clima político convenciendo al general José de La Mar para que se sublevara y asumiera el mando, porque Bolívar lo había dejado encargado de los asuntos de la república del Perú.
Durante el segundo gobierno del General Santander, iniciado protocolariamente en octubre de 1832 y de manera formal en marzo de 1833 hasta 1837, se volvió a rodear de los aprovechados en el primer gobierno y que disfrutaron del poder, aparecieron otros criollos y miembros de élites que lo rodearon, incubando así una oligarquía más sólida que a través del impulso a leyes que los beneficiaron se reafirmaron en sus aspiraciones. De manera sorprendente se autoproclamaron liberales, siendo ellos el embrión del partido conservador.
Esa clase oligárquica es la que atacará a Márquez cuando se convierte en el Presidente civil que reemplazó a Santander entre 1837 hasta 1841, atacaron su gobierno, pujaron y solicitaron de manera agobiante por cuotas burocráticas y cupos ministeriales, y pedían más hasta que Márquez los suprimió por insaciables, hicieron oposición cerrada y obtusa desde el Congreso con Santander como Senador, los periódicos de la época muestran todas las diatribas o cancamusas que hicieron para desprestigiarlo. La oposición santanderista a Márquez fue férrea contra, utilizaron como instrumento principal al Congreso y los periódicos que salían de 3 imprentas, con libelos continuos desde los periódicos La Bandera Nacional, El Latigazo y otro. Los amigos de Márquez (bolivarianos), publicaban el periódico El Argos, para defenderlo.
Y José María Obando, de manera sibilina o encubierta animó una guerra civil, la de los conventos en Pasto (finales de 1839), orientando a los curas rebeldes, que ganando la guerra el Presidente Márquez con dos militares T.C. de Mosquera y Alcántara Herrán, se desdobló en otra guerra desde el oriente (la guerra civil de los Supremos ), también animada por Obando como cortina de humo para distraer su juicio penal por ser el autor intelectual para ejecutar el asesinato del Mariscal Sucre (junio de 1829) . Obando animó esas dos guerras , él había sido el candidato presidencial derrotado. Esas dos guerras continuas duraron 930 días (casi igual a la guerra de los mil días), se pueden mirar como una inmensa conmoción. Un tiempo largo de desequilibrio institucional contra Márquez, con dos factores detonantes, uno por los conventos de pasto que serían convertidos en escuelas públicas, pero la iglesia católica no toleró esa desposesión; dos, el alzamiento armado de Los Supremos o Caudillos y gamonales que lanzaron consignas federalistas impulsados por el Sr Obando, pretendiendo estos Caudillos suprimir provincias de la República Granadina (como rebautizaron a Colombia en la Constitución de 1832) para convertirlas en Estados independientes, fueron las provincias del Socorro, Vélez, Pamplona, Antioquia, Ciénaga, Manzanares, La Costa y Mariquita. Es decir, habrían aparecido o dividido al territorio nacional en 8 Estados. Parecido a la forma como se separaron Venezuela y Ecuador de la Gran Colombia.
Para lo clásicos del pensamiento griego, la oligarquía era el gobierno de los ricos. Norberto Bobbio escribió para el diccionario de la ciencia política, que “la oligarquía se forma cuando el poder supremo lo detenta un pequeño grupo de personas tendencialmente cerrado, ligados entre sí por vínculos de sangre, de interés o de otro tipo, que gozan de particulares privilegios y utilizan todos los medios que el poder les da a disposición para mantenerlos”. Eduard Shils desde 1962 explicó que la oligarquía es un grupo de poder reducido, homogéneo, estable, con una buena organización en su interior y con fuertes vínculos entre sus miembros, sospechoso respecto de la lealtad de quienes pertenecen al mismo y contemporáneamente muy receloso de la admisión de nuevos miembros, que gobierna en un modo autoritario, reforzando el ejecutivo, controlando el poder judicial…
En Colombia podemos observar como la oligarquía después de constituirse y ubicarse dentro del aparato del Estado naciente, se va ampliando hacia afuera, se va ramificando y afianzando hasta lograr perpetuarse para mantener sus figuras claves dentro de las instituciones; y hacia afuera del Estado enraizarse con élites y castas del poder económico. Incluyen a familiares, consanguíneos de diferentes grados, con latifundistas, empresarios, banqueros, etc. Utilizan a los políticos ubicados en los cuerpos colegiados (Congresistas, diputados, concejales y a funcionarios abyectos), se conectan con gamonales de pueblos y jefes departamentales; la oligarquía los utiliza para sus fines de dominación, pero no los incorporan a las cúpulas regionales de la estructura oligárquica.
Alberto Ramos Garbiras, Abogado de la Universidad Santiago de Cali (USC); especialización en derecho constitucional de la Universidad Libre; Magíster en Ciencia Política de la Universidad Javeriana; PhD en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); estudios de actualización política en la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido profesor de las cátedras: derecho internacional, ciencia política, derechos humanos, derecho constitucional y derecho ambiental, en la Universidad Libre, Cali.
Foto tomada de: Boyaca Radio
Mil gracias.La historia es una vacuna contra la mentira.